Tenía un vergo de tiempo sin escribir, más de una año de hecho. Me estaba poniendo a pensar los motivos de Jesucristo para salirse de su casa, agarrar camino y comenzar a decirle a toda la majada que el era el hijo de dios. Yo me imagino que el hijueputa a sus 30 años a de haber dicho (tipo zope): puta tengo 30 años, no tengo mujer, yedo, me vale verga la vida, casi no agarro chamba porque las mesas me quedan bien chambonas, mi nana ya no me quiere mantener, puta vale verga con los romanos como me chingan, ay vienen solo a cobrar impuestos, sólo para ellos trabajo, vale verga.
Puta y un dia dijo, a la puta, la onda es que me vale verga vuir a agarrar un buen vacil...
Igual de ha de haber pasado a San Ignacio, después de haber sido el tipo del pueblo, paloma con las bichas (se la picaba, sólo pasaba fisiqueando con los culos pasaba, de seguro que les iba a dar un vueltin en el caballo), regreso todo chingado de la guerra, ya ni lo volteaban a ver, no agarraba nada, y como una forma de encontrar conformidad en su vida frustrada se le ocurrió inventarse los ejercicios para que el señor le diera discernimiento al hijueputa de lo que tenía que hacer. Nada más falso y arrogante que "querer ser el último, pudiendo ser el primero". Premio de consuelo para los fracasados.